Dicen que voy a morir, que mi cuerpo está muriendo, pero no es cierto, ya estoy muerto. No sé el momento en que ocurrió. Mi vínculo con la vida se rompió en algún instante mientras dormía, cuando la pesadilla se hizo real, el dolor se volvió agudo, la tos quiso ser ahogo y dormir era posiblemente no despertar.

Moría mientras creía estar vivo, mientras movía mi cuerpo en busca de un rincón en el que dejar pasar agónicamente la espera a no sentir. Escuché al médico decir que había perdido la batalla y a mi mujer llorar a escondidas por las noches, luego vinieron los susurros de mis hijos en la cocina a modo de desahogos furtivos.

Mi familia desea que les hable.. pero ¿qué puedo decir más que no quiero morir así? ¡Quiero comprar más tiempo! Pero ellos lo que quieren es que transforme mi pena en palabra y que les ofrezca calmantes a sus heridas. No pueden entender que la muerte es el momento más íntimo y que por ello tengo derecho a ser egoísta cuando nunca lo fui.

Soy un alma al que nadie acompaña, y a su vez soy un cuerpo escuálido rodeado de personas que me aman. es curioso que ellos me parezcan extraños, lejanos... son los míos pero siento que ya no pertenezco a ellos, sólo me pertenezco a mí mismo o en su defecto, a la ira que me invade. Porque sí señores, estoy enojado conmigo, con mi gente, con la ciencia, con lo que llamamos "vida" y por primera vez escupo al optimismo, deseo apuñalar la esperanza y odio el futuro, porque para mí ya no existe el futuro, porque para mí lo único que queda vivo es esta capacidad para estar indignado.

Estoy tremendamente solo tras los barrotes que me aislan del mundo, nadie ya me comprende porque estoy en la máxima dimensión del abandono. Únicamente quiero estar tranquilo y utilizar el resto en mi beneficio para que me cojan de la mano.

No necesito entenderos porque ya estoy muerto.

Salvia Deserta,a José, a mi amigo.


By mescamesh.