Vida
Finjo no darme cuenta,
finjo que no duele,
finjo que las fauces de la vida no me están devorando,
pero lo cierto es que me siento a vientre abierto
ante el más sutil de los depredadores.
Siento su dulce aliento al despertar,
entre almizcle y hierbabuena;
y anochecer siento su colmillo marcar mi cuello.
Siento como suavemente presiona para axfixiarme mientras duermo.
Únicamente un segundo...
Sólo necesito que me dé un instante, que me otorgue la oportunidad de
robarle un suspiro para poder decirle que la amo profundamente,
en toda su belleza y crueldad, porque como ella, soy VIDA.

Salvia Deserta: miente a la vida para que crea ser un sueño.


Byll dijo
Saludos estimada.
13 Enero 2009 | 03:12 PM