Amorizaje

He visto la felicidad en los ojos de mis padres.
He respirado el amor a los suyos al despertar en la mañana.
He visto en ellos el brillo que ilumina mis pasos.
Sus logros somos sus hijas, nuestros logros son suyos.
Su regalo son nuestras vidas, nuestro regalo es reconocerlo.
Sólo por la caricia que son capaces de ofrecer con su mirada,
y sólo por ello, merece la pena continuar.
No se me ocurre mejor homenaje que pensar a diario que nosotros,
en el fondo, somos ellos.
Salvia Deserta, amorizando sobre el regazo de su familia.
