Zapatos Viejos...
A- Como un buen par de zapatos viejos: son seguros y cómodos. No importan las rozaduras, ni las arrugas que el tiempo ha esculpido en su piel, es más, ni siquiera importa que se empeñen en filtrar toda el agua cuando llueve. Son tan cómodos...Ya se han adaptado a nuestra forma de andar y nosotros a su tendencia a resbalar sobre los pasos de peatones. Con suerte, nos han acompañado durante años en diversas ocasiones, momentos buenos y no tan buenos. Pero al fin y al cabo no son más que un par de viejos zapatos que olvidamos un día en un armario. Son PRÁCTICOS, eso sí, pero un día descubrimos que están totalmente rotos y que no hay remendón que los arregle. La única manera de conservar ese viejo par es no volver a calzarlos nunca más.
B- Cielo, yo solo quiero volver contigo.
A- Vuelve a mi armario, cariño.
Salvia Deserta, recogiendo piedras.

yo dijo
mis zapatos viejos están rotos y los nuevos , me apretan..
así es la vida..
13 Julio 2009 | 10:37 PM